A propósito del buen juicio y el equilibrio que debe guiarnos
El sentimiento de amor hacia el Señor llega en la medida en que cumplimos Sus mandamientos.
No debemos dar rienda suelta a los sentidos. Tampoco debemos creer en señales. No existen tales señales. El Señor nos guía por medio de Su providencia, y yo no dependo de un ave cualquiera, ni de un día ni de nada semejante. Quien cree en supersticiones tiene el alma cargada; en cambio, quien reconoce que depende únicamente de la Providencia Divina tiene alegría en el alma.
La “Oración de Jesús” puede sustituir a la Señal de la Cruz cuando, por alguna razón, no podemos persignarnos. El sentimiento de amor hacia el Señor llega en la medida en que cumplimos Sus mandamientos.
(Traducido de: Starețul Nicon de la Optina, Editura Doxologia, Iași, 2013, p. 218)
