Que nos importe menos lo que hacen los demás

 

Esto que digo es algo muy importante y debe ser practicado toda la vida. En verdad, la humildad es una práctica que no debe cesar jamás.

Los celos y la envidia son como un gusano, como un gusano maligno. Y existen porque, en vez de ocuparnos de nuestros propios asuntos, todo el tiempo estamos minuciosamente pendientes de lo que hacen los demás. “¿Por qué esa persona puede hacer eso y yo no? ¿Por qué se desenvuelve mejor que yo? ¿Por qué a él lo elogian y no a mí?”. Si, con todo, nos hacemos humildes, nos sorprenderá cuando seamos premiados…

Esto que digo es algo muy importante y debe ser practicado toda la vida. En verdad, la humildad es una práctica que no debe cesar jamás. Y no importa si lo sabe o no nuestro guía espiritual, porque Dios lo ve todo y a Él nadie lo puede engañar.

(Traducido de: Maica Gavrilia. Asceta iubirii, Editura Episcopiei Giurgiului, Giurgiu, 2014, p. 341)