¿Qué puede ayudarnos a luchar contra el desenfreno?
Sin esta armadura, nadie ha podido resistir los artides del demonio.
La fe en Dios, el temor de Dios y la búsqueda perseverante de la ayuda divina. Las virtudes no se adquieren únicamente con nuestras fuerzas humanas. Esto vale especialmente en lo referente a la pureza.
Algunas personas, habiendo perdido su fe en Dios, pero sintiéndose profundamente perturbadas al ver a la juventud de hoy en día sumergida en la perdición, recomiendan como salida de este estado el deporte, practicar diversas actividades distractivas o dirigir la atención a la tecnología, el arte, la literatura, la ciencia y otras cosas semejantes. Sin embargo, es evidente que nada de esto es capaz de detener el imparable torrente de las pasiones impuras. Por el contrario, estas se intensifican cada vez más.
La realidad nos muestra que, apenas te separas —aunque sea un poco— de la fe en Dios, te alejas del único apoyo de la virtud. Quien nos da la armadura para vencer en la lucha contra las pasiones impuras es Dios. Sin esta armadura, nadie ha podido resistir los ardides del demonio. Por tanto, si deseas vencer, ¡revístete de la armadura divina!
(Traducido de: Arhimandrit Serafim Alexiev, Curăția-tâlcuire la Rugăciunea Sfântului Efrem Sirul, Editura Sofia, București, 2007, pp. 50-52)
