Palabras de espiritualidad

¿Qué soy yo si me falta el amor?

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Cuando sirve, sirve con alegría; cuando es sacrificado, se entrega voluntariamente, sin preocuparse por Sí mismo, sino mirando incesantemente hacia la felicidad del amor celestial y eterno, hacia los otros dos rostros de la Santísima Trinidad.

Escucha, hija, estas palabras sobre la indecible valentía del amor: por amor, el Hijo del Hombre se humilla, enseña, cuida, alimenta, da de beber, corrige y guía; da alegría, soporta tormentos, perdona y muere: “El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar Su vida para salvar a muchos” (Mateo 20, 28).

Cuando sirve, sirve con alegría; cuando es sacrificado, se entrega voluntariamente, sin preocuparse por Sí mismo, sino mirando incesantemente hacia la felicidad del amor celestial y eterno, hacia los otros dos rostros de la Santísima Trinidad.

Todo es fácil para quien posee el amor. Nilo del Sinaí dice: “Tan pronto como adquieres el santo amor, todo se vuelve fácil de hacer y fácil de soportar. Pero sin amor no hay descanso alguno; todo se vuelve pesado y casi imposible”.

(Traducido de: Sfântul Episcop Nicolae Velimirovici, Casiana. Invăţătură despre iubirea in Hristos, Editura Ileana, Bucureşti, 1999, p. 111)


 

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