Sobre el pecado de hablar en exceso y la sinceridad al confesarnos

 

Hablando sin medida, te dañas a ti mismo y también a tu hermano, a quien incitas a hablar en exceso.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

vita hablar demasiado. Hablando sin medida, te dañas a ti mismo y también a tu hermano, a quien incitas a hablar en exceso. Hablando sin medida, no sientes que pecas, no te confiesas y en el libro de las faltas de tu alma queda consignado un pecado del que darás cuentas. Asimismo, la confesión incompleta es un pecado; si morimos inesperadamente, ¿cómo le esconderemos eso a Dios, qué explicación le daremos sobre la verborrea que no confesamos y sobre la confesión que hicimos incompleta y sin ser del todo sinceros, habiendo podido confesarnos correctamente?

(Traducido de: Părintele Efrem Antonitul, Despre credință și mântuire,  Editura Bunavestire, p. 21)