Sobre la importancia del trabajo y la perseverancia del cristiano
Así pues, no puedes corregir un error con otro error: el error se corrige con mansedumbre.
Lo que se adquiere con esfuerzo es también provechoso. Quien sea preguntado no tiene que hablar demasiado, sino responder solo a quien pregunta, para que el bien se realice desde la libertad de la voluntad.
Si ves el error de tu prójimo y quieres corregirlo, pero ese error te arrebata la paz interior y te inquieta, entonces también tú caerás en falta. Así pues, no puedes corregir un error con otro error: el error se corrige con mansedumbre.
Si las cosas necesarias son imperfectas, eso significa que también son útiles, porque a través del mal se pone a prueba el bien. La conciencia del ser humano es como un reloj despertador. Si el reloj suena y te levantas de inmediato, sabiendo que debes ir a cumplir con tus labores de obediencia, eso quiere decir que siempre oirás cuando esté sonando. Pero si durante varios días no te levantas enseguida, sino que te repites: “Un rato más…”, al final no lograrás despertarte cuando suene.
(Traducido de: Patericul de la Optina, traducere de Cristea Florentina, Editura Egumenița, Galați, 2012, p. 348)
