Palabras de espiritualidad

Un corazón humilde, casa del Espíritu de Dios

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Esta es la puerta del Reino, o de la apatheia. Y quien entra por ella llega a Dios; pero sin ella es vana toda fatiga y el camino se llena de dolor. 

Ciertamente, aquel que es humilde de pensamiento no deja nunca de reprocharse a sí mismo, aunque todo el mundo luchara contra él y lo deshonrara. Y hace esto para no salvarse solo sin querer, como aquellos que soportan con paciencia, sino para buscar voluntariamente los padecimientos de Cristo, de quien ha aprendido la mayor de todas las virtudes, aquella en la que mora el Espíritu Santo.
Esta es la puerta del Reino, o de la apatheia. Y quien entra por ella llega a Dios; pero sin ella es vana toda fatiga y el camino se llena de dolor.

(Traducido de: Sfântul Petru Damaschinul, „Învățături duhovnicești”, cuvântul 10, în: Filocalie, vol. V, p. 209-210)

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