Un lazo que alcanza la eternidad...
El matrimonio es la unión de dos mitades que llegan a formar un solo todo. Dos vidas quedan unidas por un vínculo tan profundo que ya no son dos vidas, sino una sola.
Después de contraer matrimonio, los primeros y más importantes deberes del esposo son para con su esposa, y los de la esposa, para con su esposo. Ambos están llamados a vivir el uno para el otro y a entregar su vida el uno por el otro.
El matrimonio es la unión de dos mitades que llegan a formar un solo todo. Dos vidas quedan unidas por un vínculo tan profundo que ya no son dos vidas, sino una sola. Tanto el esposo como la esposa llevan, hasta el final de sus días, la sagrada responsabilidad de velar por la felicidad y el bien supremo del otro.
(Traducido de: Cum să ne întemeiem o familie ortodoxă: 250 de sfaturi înţelepte pentru soţ şi soţie de la sfinţi şi mari duhovnici, traducere din limba rusă de Adrian Tănăsescu-Vlas, Editura Sophia, Bucureşti, 2011, pp. 36-37)
