Palabras de espiritualidad

Un milagro de San Nicolás que salvó a una familia

  • Foto: Victor Larie

    Foto: Victor Larie

La mujer tomó el ícono en sus manos y se dirigió al santo con estas palabras: «San Nicolás, el milagroso, ¡solo tú puedes! Haz un milagro. ¡Ayúdame a conseguir un boleto!»

Le ocurrió a una conocida mía en 1988. Siendo una persona poco creyente, decidió, aunque estaba casada, irse a otra ciudad para encontrarse con el hombre que amaba, también casado. En aquel tiempo era muy difícil hacerse con un boleto de avión. Mi conocida tomó consigo un pequeño ícono de San Nicolás y se fue al aeropuerto.

No había boletos ni para ese día ni para el siguiente. La mujer tomó el ícono en sus manos y se dirigió al santo con estas palabras: «San Nicolás, el milagroso, ¡solo tú puedes! Haz un milagro. ¡Ayúdame a conseguir un boleto!». Después de decir esto, en la sala se anunció que había un boleto para el día siguiente, justo en el vuelo que ella necesitaba. Llena de alegría, lo compró.

Pero lo más interesante ocurrió al día siguiente. Al llegar al aeropuerto a la hora indicada, la mujer esperaba que apareciera su vuelo en la pantalla. Llegó la hora de salida del avión, pero el vuelo no aparecía. Preocupada, se dirigió al mostrador de información. Allí le dijeron que ese día no había ningún vuelo con esa ruta.

Los empleados del aeropuerto se preguntaban quién podría haber anunciado y vendido un boleto así. Le aseguraban que algo así no podía suceder, pero después de ver el boleto y verificar en el sistema, le pidieron disculpas y le devolvieron el dinero.

Así, San Nicolás obró un milagro, pero al mismo tiempo reprendió a la mujer: pues un viaje así la habría llevado al pecado, lo cual él no podía permitir. De este modo, le impidió pecar.

(Traducido de: Noi minuni ale Sfântului Nicolae, Editura Sophia, București, 2004, pp. 199-200)



 

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