¿Y si no sé cuál es mi vocación?
Si necesitas cambiar la meta en la que buscas la realización de tu vocación, hazlo ahora.
¿Qué debemos hacer si no hemos encontrado nuestra vocación? ¿Si no hemos hallado alegría en lo que hacemos?
—Respira hondo, llena tu pecho de aire y cambia de rumbo. Déjame contarte algo… Entre los muchos estudiantes que he tenido como amigos y personas cercanas, hubo una joven que me impresionó profundamente. Graduada con una nota muy alta en un instituto de perfil cien por cien masculino, tuvo el valor de decir en el último año, después de haber salido como la primera de su promoción: “¡Yo no quiero seguir esta carrera! ¡Quiero estudiar teología!”.
En su aldea del sur del país, aquello supuso casi un colapso mental. Nadie podía creer que la muchacha renunciara a una carrera que ya tenía ante sí por otra que, para ellos, no significaba nada. Para ellos, incluso el sacerdote no era más que el que inciensa la koliva para que la koliva tenga sentido. Sin embargo, con el tiempo, ejercitando esta vocación con la misma disciplina con la que había aprendido su primera profesión, logró cambiar también la mentalidad de los demás. Si necesitas cambiar la meta en la que buscas la realización de tu vocación, hazlo ahora.
(Traducido de: Părintele Constantin Necula, Creștinism de vacanță, Editura Agnos, Sibiu, 2011, pp. 144-145)
