Aquello que solamente la virtud de la obediencia nos puede dar
Si tienes miedo, es que en tu interior cultivas solamente tu propia voluntad. ¿Entiendes? De eso se trata todo, de tu propia voluntad.
Una monja me escribió: «Padre, dicen que vienen los turcos y no sabemos qué hacer».
«Hija mía», le respondí, «les temes a los turcos porque no practicas la obediencia. Si tuvieras la virtud de la obediencia, dirías: “¿A mí qué me importa? Haré lo que diga la madre superiora. ¿No para eso ella es la que nos dirige? Haré lo que ella me diga que debo hacer”. En esto consiste la obediencia. Porque, si tienes miedo, es que en tu interior cultivas solamente tu propia voluntad. ¿Entiendes? De eso se trata todo, de tu propia voluntad».
(Traducido de: Ieromonahul Iosif Aghioritul, Starețul Efrem Katunakiotul, Editura Evanghelismos, București, 2004, p. 175)
