Palabras de espiritualidad

Aquellos que viven solamente en y para el Señor...

  • Foto: Stefan Cojocariu

    Foto: Stefan Cojocariu

Bienaventurados son aquellos que están contentos con todo, que no se quejan ni caen en la desesperanza; es decir, los santos.

Los “locos por Cristo” son personas que han alcanzado la santidad. Han recibido los dones del Espíritu Santo. San Serafín de Sarov dice que “hay muchos locos por Cristo (personas que han renunciado a su propia razón), pero de entre mil personas de esta clase, solo una es verdaderamente loca por Cristo”. Una persona así ora sin cesar y puede realizar grandes obras con una fuerza espiritual extraordinaria; posee el don de la profecía, aunque se comporta como alguien que ha perdido la razón. Sin embargo, estas personas solo aparentan estar locas, pues, en realidad, el Señor les concede conocimientos superiores. Por eso, los “locos por Cristo” no significan nada a los ojos de los hombres, pero son grandes ante el Señor.

El hombre bienaventurado también ha alcanzado la santidad, pero su comportamiento no tiene por qué ser necesariamente extraño. Es tranquilo, se mantiene sonriente y soporta con facilidad cualquier ofensa, porque su alma se encuentra en un estado de ventura. Una persona así tiene un alma humilde, como dice la Escritura: “Bienaventurados los pobres de espíritu…” (Mateo 5, 3). Bienaventurados son aquellos que están contentos con todo, que no se quejan ni caen en la desesperanza; es decir, los santos.

(Traducido de: Arhimandritul Ambrozie Iurasov, Îndrumar creștin pentru vremurile de azi, vol. I, Editura Sophia, București, 2008, p. 220)

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