Así te harás humilde

 

Agradece cuando seas difamado por causa de Cristo, para que puedas exaltarte junto a Él en Su reino celestial.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

El pavo real es la más hermosa de las aves. Sabedora de su belleza, se envanece y extiende sus alas, exhibiendo también las plumas de su cola, con tal de presumirlas. Pero cuando baja la mirada a sus propias patas, que son negras y feas, retrae sus plumas y se empequeñece. De igual manera, cuando vengan a tí, hombre, los aires de la vanagloria y te hagan parecer que eres mejor que otros —porque algunos te elogian y te honran— baja la vista a tus propios pies, es decir, a tu cuerpo, que está hecho de la tierra que ahora pisas, a donde regresarás algún día. Y así te harás humilde. Agradece cuando seas difamado por causa de Cristo, para que puedas exaltarte junto a Él en Su Reino celestial, allí donde mora la verdadera gloria, el honor indescriptible y la felicidad inefable. ¡Sea que todos logremos alcanzarla!

(Traducido de: Agapie Criteanu, Mântuirea păcătoșilor, Editura Egumenița, 2009, p. 260)

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