Palabras de espiritualidad

Cómo adentrarnos en la oración

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Están libres de peligro todos aquellos que practican la oración con la boca, pues somos pobres en paciencia, humildad y mansedumbre.

Practicando la oración con los labios, nadie puede equivocarse; pero practicar la oración de la mente y del corazón sin contar con un guía, es algo realmente peligroso.

Tal oración necesita dirección, quietud, silencio y un humilde coraje en cada circunstancia adversa.

Por eso están libres de peligro todos aquellos que practican la oración con la boca, pues somos pobres en paciencia, humildad y mansedumbre. (San Ambrosio el Venerable de Óptina)

(Traducido de: Patericul de la Optina, traducere de Cristea Florentina, Editura Egumenița, Galați, 2012, p. 257)



 

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