Palabras de espiritualidad

Cuando el hombre cree que ya no necesita a Dios...

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Ante los esfuerzos del padre, los hijos no tienen derecho a permanecer indiferentes.

El estrés se genera por una preocupación excesiva. De preocupación en preocupación, y siempre más preocupación. Todos los males provienen de esa preocupación desmedida.

Ante los esfuerzos de quien manda, ante los esfuerzos del padre, los hijos no tienen derecho a permanecer indiferentes. Cuando el padre lucha y se desvive por procurarles el sustento, ellos no tienen derecho a mostrarse indiferentes. También deben contribuir, pero sin excederse; es decir, no deben decirle al padre: “Hazte a un lado y déjame a mí”.

Eso mismo hacemos nosotros, los hijos: apartamos a Dios, lo hacemos a un lado y le decimos: “Déjanos, ya resolveremos nosotros los problemas”.

(Traducido de: Înaltpreasfințitul Iustinian Chira, Convorbiri în amurg, Editura Dacia, Cluj-Napoca, 2006, p. 157)

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