Cuando la angustia parezca vencernos...
Muchas veces, en la vida o incluso en el transcurso de un día, nos encontramos en situaciones sin salida.
Démosle Su lugar a Dios en cada una de nuestras dificultades. Las situaciones más propicias para dar este paso son aquellas en las que el ser humano ya no puede hacer nada más. (...)
Muchas veces, en la vida o incluso en el transcurso de un día, nos encontramos en situaciones sin salida.
Es entonces cuando tenemos que decir: “Señor, toma Tú el volante, porque yo ya no puedo; ya no sé qué camino seguir”. Y verán cuán maravillosamente Dios nos saca del enredo en el que nosotros mismos lo hemos metido… Pero con una condición: dejar todo en Sus manos y decirle: “Hazlo Tú#.
(Traducido de: Monahia Siluana Vlad, Deschide Cerul cu lucrul mărunt, Editura Doxologia, Iași, 2013, pp. 25-26)
