Cuándo vemos con más fuerza el poder de Dios
Nada tiene de extraordinario dar gracias a Dios cuando todo marcha con viento en popa; pero cuando se desencadena una violenta tempestad y la nave está a punto de naufragar, entonces dar gracias a Dios es una gran prueba de paciencia y de gratitud.
Si soportas la pobreza con fortaleza, dando gracias al Señor, significa que ella te ha servido de ocasión para recibir coronas; pero si, a causa de ella, blasfemas contra tu Creador y censuras Su Providencia, significa que la has convertido en ocasión de mal.
Debemos preocuparnos, ante todo, por los bienes espirituales..., porque, cuando los poseemos, la falta de bienes materiales no puede causarnos ningún daño.
No solo los ricos deben dar gracias a Dios, sino también los pobres; no solo los sanos, sino también los enfermos; no solo quienes viven sin dificultades, sino también quienes pasan por tribulaciones. Nada tiene de extraordinario dar gracias a Dios cuando todo marcha con viento en popa; pero cuando se desencadena una violenta tempestad y la nave está a punto de naufragar, entonces dar gracias a Dios es una gran prueba de paciencia y de gratitud.
(Traducido de: Cum să biruim iubirea de arginți, Editura Sophia, București, 2013, p. 31)
