Palabras de espiritualidad

¡Cuánto puede amar un corazón de madre!

  • Foto: Bogdan Zamfirescu

    Foto: Bogdan Zamfirescu

Si se trata de alcanzar una medida superior en la práctica del amor, cada uno de nosotros debería llegar a tener un corazón de madre.

El amor, como medida del bien, es representado de mejor manera por el corazón de una madre. Que Dios conceda descanso a mi buena madre, que solía decir: “Con tal de no ser madre… mejor ser padre”, es decir, veía la diferencia entre el corazón de un padre y el corazón de una madre.

Ella sabía que la madre ama más, es más cálida en el alma, se manifiesta de otra manera, sufre de otra manera, participa de otra manera.

Podríamos decirlo así: la cima de la naturaleza humana, en lo que respecta al amor, es el corazón de madre. Cada uno de nosotros debería llegar a esa plenitud de la naturaleza. Solo que la madre es madre únicamente para sus hijos, y es madre solamente si tiene hijos.

Por eso, si se trata de alcanzar una medida superior en la práctica del amor, cada uno de nosotros debería llegar a tener un corazón de madre.

(Traducido de: Arhimandritul Teofil PărăianIubirea de aproapele – ajutor pentru bucuria vieții, Editura Doxologia, Iași, 2014, pp. 34-35)


 

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