Dar a los demás
«Tomemos ejemplo del mismo Cristo: “…Amaos los unos a los otros. Así como Yo os he amado, amaos también vosotros unos a otros” (Juan 13:34)»
A la pregunta: «¿Cómo debemos amar a Cristo?», el stárets respondía:
«Tomemos ejemplo del mismo Cristo: “…Amaos los unos a los otros. Así como Yo os he amado, amaos también vosotros unos a otros” (Juan 13:34)». Debemos amar ante todo al prójimo —insistía el starets—, y desde el prójimo el amor pasa también a Cristo.
El stárets Nectario consideraba que una de las manifestaciones del amor al prójimo era la misericordia y la caridad. Pero también enseñaba que estas debían practicarse con discernimiento y sabiduría. Un discípulo del stárets contaba que el propio padre Nectario, antes de dar dinero a alguien, siempre procuraba conocer cuáles eran sus verdaderas necesidades. No le gustaba dar por dar; pero cuando ayudaba, lo hacía en grande: para varios pares de botas, para una vaca o incluso para un caballo.
En cierta ocasión, una hija espiritual del stárets necesitaba dinero y acudió a pedirle ayuda. Este, sonriendo, sacó un paquete arrugado y le dijo:
«Ven, cuenta estos trapos».
