Palabras de espiritualidad

De cómo la mente tiene que saber poner límites al corazón

  • Foto: Silviu Cluci

    Foto: Silviu Cluci

La mente está obligada a refrenar el corazón, para que este no se deje atraer por la pasión hacia lo vano y corruptible.

La mente está obligada a refrenar el corazón, para que este no se deje atraer por la pasión hacia lo vano y corruptible, ni se enfríe respecto a lo incorruptible y verdadero, por amor a lo corruptible y vacío. Debe atender con frecuencia a la conciencia como la aguja de la brújula, para no tomar una dirección distinta de la que la conciencia señala. Tiene que guiar toda la obra del hombre de manera agradable a Dios, de modo que el puerto que está más allá de las nubes de la eternidad abra sus puertas y la nave entre en sus canales, cargada de tesoros espirituales.

(Traducido de: Sfântul Ignatie Briancianinov, Cuvinte către cei care vor să se mântuiască, traducere de Adrian și Xenia Tănăsescu-Vlas, Editura Sophia, Bucureşti, 2000, p. 39)