De cómo sana la naturaleza del hombre
Por los Santos Misterios de la Iglesia, por el Misterio de Cristo, Cabeza de Su Iglesia, Dios ofrece al hombre participar de las energías no-creadas de Su bondad.
La diferencia entre la herencia recibida por quienes nacen fuera de la Iglesia, ya sea antes de Cristo o después, consiste en la incapacidad del hombre para salir de la esclavitud de la “ley del pecado de la naturaleza” de modo real y definitivo.
El hombre puede recibir y utilizar la Gracia de Dios también fuera de la Iglesia (véanse los justos y santos del Antiguo Testamento), pero su naturaleza no se sana de la corrupción y de la muerte sino en Cristo y por Cristo. El Señor venció la ley del pecado en Su naturaleza humana, una con Él y por Él. Por los Santos Misterios de la Iglesia, por el Misterio de Cristo, Cabeza de Su Iglesia, Dios ofrece al hombre participar de las energías no-creadas de Su bondad. (Madre Siluana)
