El amor nos garantiza que el Espíritu de Dios se quedará con nosotros
¿De dónde proviene la santidad? Del amor.
Nada colma más al ser humano que el amor, hasta que llegue a llenarse del Espíritu Santo. Y nada persuade más al Espíritu Santo a permanecer en nosotros que la fuerza del amor.
(Homilía V sobre la Epístola a los Gálatas)
El amor hace que muchos sean como si tuvieran un solo cuerpo, y sus almas se convierten en vasos del Espíritu Santo, porque el Espíritu de paz no puede morar en quienes están divididos entre sí, sino en aquellos que están unidos en un mismo sentir y una misma alma. (del discurso “Sobre el amor perfecto”)
No existe bien alguno que no brote del amor. (Homilía XIX sobre la Epístola a los Hebreos)
¿De dónde proviene la santidad? Del amor. (Homilía II sobre la Epístola a los Romanos)
No podemos experimentar la verdadera alegría si antes no consideramos que la alegría de los demás es también nuestra, y si no reconocemos que los bienes de nuestros semejantes nos pertenecen igualmente. Y esto jamás puede hacerse realidad si no nos gobierna la fuerza del amor. (Homilía II sobre la Descensión del Espíritu Santo)
(Traducido de: Sfântul Ioan Gură de Aur, Texte alese, volumul I, traducător Preot Ioan Andrei Târlescu, ediție îngrijită de Ieromonah Porfirie Nichita, Editura Bunavestire, Bacău, 2012, pp. 39-40)
