Palabras de espiritualidad

El amor nos muestra como discípulos del Señor

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

“Y aunque tuviera una fe tan grande como para mover montañas, si no tengo amor, nada soy”.

Quienes buscan las cosas espirituales deben considerar necesario buscar y cultivar el amor, tal como nos lo dijera el Señor, dándonos este mandamiento nuevo: “amaos los unos a los otros”. Porque “en esto conocerán todos que sois Mis discípulos”.

Pero aquellos que persisten en el orgullo y creen que pueden tener a Dios gratuitamente, sin que las cenizas del amor sean depositadas sobre su corazón, quedan sepultados por estas palabras: “Y aunque tuviera una fe tan grande como para mover montañas, si no tengo amor, nada soy”.

Al escuchar hablar de montañas, pensemos en los demonios que se levantan salvajemente contra nosotros y en aquellos que caen con facilidad; y quienes han recibido la Gracia para enfrentarlos por medio de la fe los apartan fácilmente del cuerpo hacia el espíritu, no por su propia fuerza, sino mediante la invocación del nombre del Señor, obrando así los milagros.

(Traducido de: Sfântul Simeon Stâlpnicul din Muntele MinunatCuvinte ascetice, Editura Doxologia, Iași, 2013, pp. 61-62)

Leer otros artículos sobre el tema: