Palabras de espiritualidad

El espíritu devoto y la formación del niño

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

No es necesario que le hablen ahora, cuando es pequeño: él escuchará lo que ustedes conversan y aprenderá a entender por sí mismo.

Que el niño participe en las oraciones de la mañana y de la noche, que asista lo más seguido posibloe a la iglesia, que comulgue con frecuencia, según la fe de ustedes, sus padres. Que siempre escuche las conversaciones piadosas de sus padres. No es necesario que le hablen ahora, cuando es pequeño: él escuchará lo que ustedes conversan y aprenderá a entender por sí mismo.

En lo que respecta a los padres, estos deben hacer todo lo posible para que, cuando el niño llegue a la edad de la conciencia, comprenda ante todo que es cristiano; sin embargo —vuelvo a insistir— lo principal es el espíritu de piedad, que toca el alma del niño y penetra en ella. La fe, la oración y el temor de Dios son cosas mucho más importantes que cualquier beneficio material.

(Traducido de: Cum să educăm ortodox copilul, Editura Sophia, București, 2011, p. 92)