El sacerdocio es un don divino para la humanidad

 

Dios creó dos cosas extraordinarias, que no pueden ser superadas: una excepcional mujer, que habría de dar a luz a Dios Hijo, y el sacerdocio, que hace que el mismo Dios descienda del Cielo, para darle a luz en la Santa Mesa.

—Padre, ¿Qué nos puede decir sobre el Sacramento del Sacerdocio?

—El sacerdocio es una obra inconmensurable de Dios, increíblemente grande, porque el sacerdote toma Su lugar en la Tierra. Y es que Dios creó dos cosas extraordinarias, que no pueden ser superadas: una excepcional mujer, que habría de dar a luz a Dios Hijo, y el sacerdocio, que hace que el mismo Dios descienda del Cielo, para darle a luz en la Santa Mesa.

¿Qué se más se puede decir? ¿Se dan cuenta? ¡El Santo Agnet, sobre la Santa Mesa, cuando celebramos la Divina Liturgia...! ¡El altar se llena de ángeles, porque Cristo está allí! Las mismas oraciones que repetimos en esos momentos dicen: “Señor, que también vengan los ángeles para que celebremos con ellos la Liturgia, porque también ellos son colaboradores”. Hay otra oración que dice: “Señor, porque Tú eres Aquel que da, Aquel que se ofrece, Aquel que recibe, Aquel que se comparte”.

Me preguntó una vez un estudiante: “Dígame, Padre... ¿Qué es el sacerdote?”. Cristo nos da la respuesta: “¡Sin tí, sacerdote, no puedo hacer nada de ésto!”. Y es que el sacerdote es el eje principal de la Creación, de la re-Creación, es decir del Nacimiento de Dios en el pan y el vino. ¿Se dan cuenta qué significa para un pueblo tener la Liturgia? ¿Qué significa para un pueblo tener la Ortodoxia?”.
 

(Traducido de: Ne vorbește Părintele Arsenie, ediția a doua, volumul 3, Editura Mănăstirea Sihăstria, 2010, p. 42)

 

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