En dónde empieza la sanación
El lugar donde la enfermedad —toda enfermedad— se esconde, en última instancia, es nuestra alma, y desde ella debe buscarse también el inicio de nuestra sanación.
Nuestro derrape hacia una tecnologización forzada de la medicina a cualquier precio, hacia una medicalización sin medida, nuestro derrape hacia el terrible flagelo de las vacunaciones a cualquier precio —a veces al costo de la vida y de la salud de nuestros propios hijos—, pone de manifiesto la presencia de una falsedad infiltrada en la dimensión de la sanación.
La sanación debe comenzar desde el interior del hombre hacia el exterior, para que sea duradera y llegue a su plenitud. Lo importante que debemos recordar es que el Señor no busca simplemente resolver o aligerar la enfermedad, sino curarla por completo.
Porque el lugar donde la enfermedad —toda enfermedad— se esconde, en última instancia, es nuestra alma, y desde ella debe buscarse también el inicio de nuestra sanación.
(Traducido de: Părintele Constantin Necula, Propovăduind Evanghelia iertării, Editura Agnos, Sibiu, 2012, pp. 164-165)
