¿En dónde se ocultan la sabiduría y la santidad?

 

Puedes hablar día y noche sobre Dios, pero, si no vives en Él, serás una simple ‟campana que toca o unos platillos que resuenan”.

Realmente, no podemos entender en dónde se encuentra la santidad, ni adivinar en dónde se esconde la sabiduría. Porque la sabiduría puede revelarse justo donde menos lo esperas. A veces, conversando con personas ya muy mayores, te sorprendes al escucharlas decir cosas llenas de una profunda sapiencia. Pero, ante todo, las ves llevando una forma de vida ejemplar, sin hacer alarde de absolutamente nada.

¡Qué grande es el misterio de la vida de dichas personas, quienes, aun sin decir nada, dejan que su ejemplo hable por ellas! Y tampoco necesitan hablar de Dios. Quienes les rodean sienten la presencia de Dios en la forma de vida de esas personas. Pero, atención, que también puede ocurrir lo contrario: puedes hablar día y noche sobre Dios, pero, si no vives en Él, serás una simple ‟campana que toca o unos platillos que resuenan”.

(Traducido de: Maica Gavrilia. Asceta iubirii, Editura Episcopiei Giurgiului, Giurgiu, 2014, p. 450)