Palabras de espiritualidad

En la quietud de la noche...

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Translation and adaptation:

Incluso si te despiertas por casualidad a medianoche, no intentes volver a dormir de inmediato; es una oportunidad que Dios te da para orar, en la medida que puedas hacerlo, en semejante quietud y silencio.

Nosotros, en el Santo Monte Athos, nos despertábamos sin reloj. Cuando llegaba la hora, nos levantábamos enseguida. Y aunque te hubieras acostado cansado, o si te habías ido a dormir muy tarde, en cuanto llegaba la hora, te ponías de pie como impulsado por dentro. Es una costumbre: apenas despiertas, saltas a levantarte.

Claro, también puedes darte la vuelta y seguir durmiendo hasta el mediodía. ¡Pero eso estaría muy mal! Las horas de la noche siempre son mejores. Por ejemplo, en ellas se entra más fácilmente en la atmósfera de oración. Incluso si te despiertas por casualidad a medianoche, no intentes volver a dormir de inmediato; es una oportunidad que Dios te da para orar, en la medida que puedas hacerlo, en semejante quietud y silencio.

(Traducido de: Ne vorbeşte Părintele Porfirie, Editura Bunavestire, 2003, p. 278)


 

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