Palabras de espiritualidad

¿Es posible practicar la oración interior hoy en día?

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

La pasión es como un muerto en aquel que persevera en la ascesis de la oración y ha alcanzado la oración interior.

Es posible que ocurra, y sucede de la siguiente manera: en la primera etapa de la acción de la Oración de Jesús, la pasión vence al hombre; pero en la segunda etapa, por fuerte que sea la pasión, el hombre la vence.

La pasión permanece dentro del hombre hasta la muerte, mientras que la apatheia quizá sea solo relativa. Esto lo vemos en el hecho de que muchos ascetas, como el venerable Jacobo, aun habiendo pasado toda su vida en la ascesis, llegaron a caer en pecado.

Quien se esfuerza en la práctica de la oración ciertamente siente dentro de sí el movimiento de las pasiones. Pero el hombre que ha alcanzado la oración interior tiene la pasión dentro de sí como un muerto que ya no puede tiranizarlo; y cuanto más fuerte es la oración, cuanto más se afirma en el corazón del asceta, tanto menos actúan las pasiones, como si estuvieran dormidas.

Un muerto yace tendido: eso significa que existe y que no ha desaparecido, porque lo vemos con nuestros propios ojos. Del mismo modo, la pasión es como un muerto en aquel que persevera en la ascesis de la oración y ha alcanzado la oración interior…

(Traducido de: Sfântul Varsanufie de la Optina, Filocalia de la Optina, Editura Egumeniţa, Galaţi, 2009, p. 79)