Estar en comunión con Dios
El primer paso hacia la comunión con Dios es entregarse por completo a Sus manos. Entonces será Dios quien obre, y no el hombre.
El hombre encontrará el Reino de Dios dentro de sí mismo. “Desciende a tu corazón y allí encontrarás la escalera por la que podrás subir al Reino de Dios”, dice San Isaac el Sirio. La Sagrada Escritura nos dice que el Reino de Dios “es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Romanos 14:17).
El primer paso hacia la comunión con Dios es entregarse por completo a Sus manos. Entonces será Dios quien obre, y no el hombre.
La comunión con Dios significa que Él venga a morar en nosotros, que sea Él quien actúe en nuestro interior; que nuestra alma se revista de Él y que Él guíe nuestros pensamientos, nuestra voluntad y nuestros sentimientos. Entonces nos convertiremos, libre y voluntariamente, en un instrumento en Sus manos: será Él quien mueva nuestros pensamientos, nuestros deseos y nuestros sentimientos, manifestándolos en nuestras palabras y en nuestras obras.
(Traducido de: Starețul Tadei de la Mănăstirea Vitovnița, Cum îți sunt gândurile așa îți este și viața, Editura Predania, București, 2010, p. 75)
