Palabras de espiritualidad

La añoranza más profunda del alma

  • Foto: Bogdan Bulgariu

    Foto: Bogdan Bulgariu

Contemplo maravillado las profundidades de la eternidad, las profundidades de la vida eterna que se abren ante mí.

El anhelo de inmortalidad arde en el alma de cada ser humano. Cada joven, sobre todo, desea realizar en la vida cosas grandes, cosas buenas, que desafíen el paso del tiempo y conquisten la eternidad.

Desdichada sería nuestra vida de seres pensantes —que aspiran, que reflexionan, que aman— si la existencia se redujera únicamente a lo que nos ofrece la tierra, si no nos aguardaran el cielo, el infinito, lo eterno, aquella morada resplandeciente llena de luz, de gloria y de una belleza inefable.

Contemplo maravillado las profundidades de la eternidad, las profundidades de la vida eterna que se abren ante mí. Ese abismo me estremecería, me llenaría de temor, si no supiera que Dios es el Soberano, que Jesucristo es Señor sobre el Cielo y la tierra, sobre el tiempo y la eternidad.

(Traducido de: Înaltpreasfințitul Iustinian ChiraCuvintele Părintelui  un ghid al frumuseții lăuntrice, Editura Mega, Cluj-Napoca, 2009, p. 135)

Leer otros artículos sobre el tema: