A la espera del Amado...
Las almas de los hombres se estremecen ante esta promesa, como se estremece el amor mientras espera al amado.
Mantente alerta y despierta la visión espiritual, para que pueda ver y distinguir claramente el bien del mal, y saber quién entra en tu corazón y en tus pensamientos. Al estar vigilante, puedes rechazar al enemigo y acoger al amigo. La espera fortalece el amor y la conciencia limpia.
¿A quién está dirigida esta espera? Al Amado, al Bienamado, a Aquel cuyo amor te trajo a este mundo y cuyo amor saldrá a tu encuentro en el otro mundo. Y he aquí que Él ha prometido venir.
Y las almas de los hombres se estremecen ante esta promesa, como se estremece el amor mientras espera al amado.
(Traducido de: Sfântul Nicolae Velimirovici, Credinţa poporului lui Dumnezeu, traducere de Diana Potlog, Editura Sophia, Bucureşti, 2001, p. 33)
