La fuerza de la obediencia
En esto debes vencerte a ti mismo.
Una vez, un monje le contó al stárets su aflicción:
—Padre, quiero contarle algo que me sucede. En nuestro monasterio, después de Completas, cuando en la hospedería se lavan las sábanas, algunos de nosotros recogemos las sábanas que ya están secas y otros tienden las que están mojadas. Yo soy de los que recogen las sábanas secas. Pero la noche en que me toca recogerlas, no puedo dormir como los demás días, porque siento una inquietud interior que no me deja conciliar el sueño. Así, altero un poco mi orden y mi rutina diaria. Y por eso me entristezco.
—¿Cómo así? —preguntó el stárets, sin comprender las últimas palabras.
—Quiero decir que hago las tareas de obediencia de buena gana. Voy a recoger las sábanas con buena disposición y mucha voluntad, pero sé que no podré dormirme inmediatamente para levantarme temprano y así poder terminar mi regla de oración, y por eso me entristezco. ¿Cómo se cura esta tristeza?
—En tu caso, esta tristeza no se cura, porque no has puesto la obediencia como fundamento. No busques hacer oración; busca hacer obediencia. Tus hermanos te dijeron que recogieras las sábanas. Tú debes decir: “Bendito sea”. Supongamos que reduces en media hora tu tiempo de oración. Pero cuando vayas a orar, Dios te concederá una gracia doble por esta renuncia a ti mismo y por la obediencia que has cumplido.
Si oraras durante tres horas, recibirías, digamos, una gracia de diez grados. Ahora que has reducido en media hora el tiempo de oración, ¿crees acaso que no vas a disfrutar de la oración? La disfrutarás mucho más, porque has puesto el fundamento que exige el orden de la vida monástica. Hemos venido aquí para hacer obediencia, no para hacer oración. ¡Obediencia!
—Le creo, padre —respondió el monje—, pero tengo una duda, una resistencia interior que me lo arruina todo.
—En esto debes vencerte a ti mismo. ¡Véncete a ti mismo!
(Traducido de: Ieromonahul Iosif Aghioritul, Starețul Efrem Katunakiotul, Editura Evanghelismos, București, 2004, pp. 182-1183)
