La humildad como “agente adhesivo” entre las virtudes
Tal como las piedras o los ladrillos se utilizan en la construcción de una casa y se unen con el mortero para que el edificio sea más sólido, y sin él todo se derrumba, del mismo modo, las virtudes sin la humildad no producen ningún provecho.
Unamos cada virtud con la humildad, a la que San Doroteo llama “mortero”; tal como las piedras o los ladrillos se utilizan en la construcción de una casa y se unen con el mortero para que el edificio sea más sólido, y sin él todo se derrumba, del mismo modo, las virtudes sin la humildad no producen ningún provecho.
La causa de nuestra falta de rectitud y de nuestra caída no es sólo la negligencia, sino también el alejamiento de la paz. Así como el orgullo es culpable de todos los males, del mismo modo la humildad es la que concede todos los bienes.
(Traducido de: Patericul de la Optina, traducere de Cristea Florentina, Editura Egumenița, Galați, 2012, p. 98)
