Palabras de espiritualidad

La incensante labor de buscar la salvación del alma

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

También nosotros, encendiendo la luz de la fe y de una vida recta, mantengamos nuestras lámparas encendidas en una vigilancia incesante.

El cuidado por nuestra salvación debe trabajarse a tiempo, y la razón de ello es el peligro inminente que amenaza la salvación de nuestra alma. Quien no se preocupa por la salvación de su alma corre un doble peligro: o bien puede ser arrebatado inesperadamente por la muerte, o bien puede ser abandonado por la Gracia de Dios. En ambos casos, el mal es grande, porque la pérdida del alma es la muerte.

Por eso, San Juan Crisóstomo nos aconseja diciendo: “No demores en volver a Dios, ni lo pospongas de un día para otro hasta el final, porque incierto es el fin”.

Así también nosotros, encendiendo la luz de la fe y de una vida recta, mantengamos nuestras lámparas encendidas en una vigilancia incesante.

(Traducido de: Sfântul Nectarie de Eghina, Despre îngrijirea sufletului, Editura Sophia, București, 2009, p. 66)