La lucha del cristiano en sociedad y la del monje que vive en el monasterio
¿Cuál es la diferencia entre la lucha (la ascesis) de los monjes y la de las personas que viven en el mundo?
¿Cuál es la diferencia entre la lucha (la ascesis) de los monjes y la de las personas que viven en el mundo?
Para el hombre que vive en sociedad, la lucha y el esfuerzo ascético se desarrollan en el mundo de las cosas sensibles, en el mundo que nos rodea. Para el monje, en cambio, la lucha se libra en dos frentes: tanto en el mundo de las cosas sensibles como en el mundo de los significados y de los pensamientos.
El laico, si corta su apego a las cosas sensibles, se libera de su influencia. El monje, en cambio, aunque haga lo mismo, no queda libre de la influencia de los significados y de los pensamientos, que le dominan como imágenes del pasado y del futuro y no dejan de incitar los deseos y las pasiones. Al monje no le preocupa solamente liberarse del pecado “en acto”; su meta es la anulación de todo movimiento pasional y de todo remanente del hombre viejo. Si logra vencer lo primero, se libra del castigo y de la condena de la justicia divina.
Pero lo segundo, la pureza del corazón, lo conduce a la herencia de la promesa y de la filiación divina. Entonces llega a ser heredero del Padre y coheredero con Cristo.
Este tema se extiende por vastas dimensiones de la “profundidad, anchura y altura”. Nosotros aquí, por así decirlo, solo hemos trazado algunas líneas. Sin embargo, deseamos que todos los que lo buscan y lo anhelan alcancen en la práctica este premio, mediante la lucha y el esfuerzo perseverante.
(Traducido de: Gheronda Iosif Vatopedinul, Dialoguri la Athos, Editura Doxologia, p. 55-56)
