Palabras de espiritualidad

La Madre de cada alma

  • Foto: Catalina Mocanescu

    Foto: Catalina Mocanescu

Ella es la Reina de todos los ángeles y de todos los santos, y nuestra Madre, la Madre de todos los pueblos de la tierra.

Cuando ves el ícono de la Madre de Dios con el Niño Cristo en Sus brazos, ¿sabes lo que contemplas allí? ¡El cielo y la tierra! El cielo es Cristo, Aquel que está por encima de los cielos, el Creador del cielo y de la tierra; y la Madre de Dios representa la tierra, es decir, a todos los pueblos sobre la faz de la tierra, porque Ella es de nuestro género. Proviene de linaje real y sacerdotal.

Tan grande es la dignidad de la Madre de Dios, que sobrepasa a todas las potestades de lo alto y de lo bajo. La Madre de Dios es el segundo Cielo, o el segundo mundo. Por medio de Ella fue renovado el género humano, y Ella es la Reina de todos los ángeles y de todos los santos, y nuestra Madre, la Madre de todos los pueblos de la tierra y de toda alma afligida y entristecida que la invoque en busca de ayuda.

(Traducido de: Arhimandritul Cleopa IlieÎndrumări duhovnicești pentru vremelnicie și veșnicie, Editura Teognost, Cluj-Napoca, 2004, p. 149)