La oración le da alas al alma

 

La oración no es una cosa difícil. Es un trabajo interior, una fuerte concentración del alma.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

Dirigiéndose a las monjas de su monasterio, el anciano Ántimo de Quíos, enfatizaba: “La oración no es una cosa difícil. Es un trabajo interior, una fuerte concentración del alma. La oración necesita, al mismo tiempo, del ayuno y las vigilias. El ayuno debilita las pasiones y las vigilias las matan. La oración le da alas al hombre, lo ayuda a elevarse a los Cielos, al tiempo que le concede incontables carismas divinos”.

(Traducido de: IPS Andrei AndreicuțMai putem trăi frumos? Pledoarie pentru o viață morală curată, Editura Reîntregirea, Alba Iulia, 2004, p. 42)