La paciencia nos ayudará a vencer nuestras pasiones
Debemos aprender a tener paciencia, sin entristecernos ni desesperarnos, luchando siempre contra nuestras pasiones.
¿Por qué es tan importante la confesión? En el momento en que nos arrepentimos y lloramos ante Dios a causa del demonio que nos ha tentado, Dios le prohíbe que vuelva a llevarnos a la tentación. Él sabe que antes nosotros no veíamos nuestros pecados y vicios, pero ahora los hemos descubierto en nuestra alma y nos hemos arrepentido; los hemos reconocido delante de Él y Dios, por su gran misericordia, perdona nuestra suciedad y nuestro pecado, y nos concede una fuerza llena de Su don para poder luchar contra ese pecado.
La paciencia es nuestra gran ayuda en la lucha contra las pasiones, porque para una persona lo más difícil es decidirse a renunciar a su intención de seguir pecando. Y cuando sucede que vuelve a caer después de haberse arrepentido, debe arrepentirse nuevamente, y hacerlo así hasta que llegue el momento de librarse por completo de esa pasión. Durante las caídas, tienen una gran importancia la oración y la contrición del corazón.
El gran escritor ruso Dostoievski era muy devoto de la Ortodoxia. Sin embargo, tenía una debilidad: la pasión por los juegos de azar. A menudo salía del país y jugaba allí. No podía librarse de ella de ninguna manera. Pero una mañana, al despertarse, sintió de repente una profunda repulsión hacia el juego. Dios tuvo misericordia de él y liberó su alma de aquella destructiva pasión. ¿Por qué? Porque se arrepentía constantemente de la debilidad que lo azotaba.
Debemos aprender a tener paciencia, sin entristecernos ni desesperarnos, luchando siempre contra nuestras pasiones, porque: “Las buenas obras y la ascesis borrarán todo en nuestra vida”.
(Traducido de: Îndrumar creștin pentru vremurile de azi: convorbiri cu Părintele Ambrozie (Iurasov), vol. 2, Editura Sophia, 2009, p. 182)
