Las fiestas religiosas nos devuelven el fervor
Las fiestas reavivan la fe y la hacen más profunda.
¿Para qué fueron instituidas las fiestas?
— Las fiestas fueron instituidas para recordar las bondades que Dios nos ha concedido y para darle gracias por ellos. Las fiestas reavivan la fe y la hacen más profunda. Su celebración también cultiva en nosotros el espíritu de piedad y una vida conforme a la fe.
Porque, al apartarnos de las cosas mundanas y prestar atención a las espirituales, encendemos en el alma los sentimientos celestiales. Sin las fiestas, en cambio, vivimos entregados a las cosas del mundo hoy, mañana y pasado mañana, y así indefinidamente. ¿Qué podemos esperar de semejante forma de vivir, sino que todos nuestros pensamientos y sentimientos se vuelvan cada vez más terrenales?
(Traducido de: 1000 de întrebări şi răspunsuri despre viaţa duhovnicească, alcătuite pe baza operelor Sfinţilor Părinţi şi ale nevoitorilor bunei credinţe, Editura Cartea Ortodoxă, p. 284)
