¡Lo que ha cambiado la vida del hombre!
Antes, los cristianos hacían la Señal de la Cruz cuando iban a empezar a hacer algo, y cuando tenían que resolver algún asunto más serio, oraban mucho más.
Antiguamente, las personas tenían nobleza en su vida, sinceridad, honradez, etc., y las cosas materiales eran accesibles. Ahora, por desgracia, en nuestros tiempos ha huido de nosotros, los hombres, esa nobleza, y las cosas materiales se han encarecido.
Antes, los cristianos hacían la Señal de la Cruz cuando iban a empezar a hacer algo, y cuando tenían que resolver algún asunto más serio, oraban mucho más. En nuestra época, por desgracia, la mayoría de nosotros no solo no oramos cuando tenemos asuntos importantes, sino que ni siquiera pensamos en ellos; por eso, otros pagan las consecuencias de nuestras imprudencias.
Todo buen pensamiento que llega a la mente humana viene de lo alto, de Dios. Solo aquello que sale de nuestra nariz cuando estamos resfriados nos pertenece.
No importa si se trata de un espejo o de una tapa de conserva, nada brilla si los rayos del sol no caen sobre él.
No nos entristezcamos por tener defectos heredados de nuestros padres, ni nos envanezcamos por las virtudes que ellos nos han legado, porque Dios tendrá en cuenta únicamente la obra que el hombre realice sobre su hombre viejo.
(Traducido de. Cuviosul Paisie Aghioritul, Părinţi Aghioriţi. Flori din Grădina Maicii Domnului, Editura Evanghelismos, 2004, pp. 172-173)
