Palabras de espiritualidad

Lo que implica dar testimonio de tu fe en el Señor

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

Translation and adaptation:

Tú lo confiesas delante de los hombres como Dios y Salvador, y Él te confesará delante de Dios Padre como fiel discípulo y confesor Suyo.

«A todo aquel que me confiese delante de los hombres, también Yo lo confesaré delante de Mi Padre que está en los Cielos». ¿Acaso es difícil confesar al Señor? De ningún modo. ¿Qué dificultad hay en decir, cuando se nos pide, que nuestro Señor Jesucristo es el Hijo Unigénito de Dios y verdadero Dios; que por nosotros descendió a la tierra, se encarnó del Espíritu Santo y de María la Virgen y se hizo hombre; que fue crucificado, padeció y fue sepultado; que resucitó al tercer día; que subió a los Cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre; y que de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos; que envió al Espíritu Santo sobre los Santos Apóstoles, quienes por Su poder edificaron en la tierra la Santa Iglesia, la cual, enseñando a los hombres la verdad y santificándolos por medio de los misterios, conduce a todos los fieles, sus hijos, por el camino sin desvíos que lleva al Reino de los Cielos?

Todo esto lo repetimos cada vez que escuchamos y recitamos el Credo. Por tanto, toma estas verdades, grábatelas en tu corazón y mantente preparado para confesar, sin temer a criatura humana alguna, que así —y no de otro modo— se debe creer para ser salvado, dispuesto a sufrir lo que esta confesión pueda implicar para ti.

Tú lo confiesas delante de los hombres como Dios y Salvador, y Él te confesará delante de Dios Padre como fiel discípulo y confesor Suyo.

(Traducido de: Sfântul Teofan ZăvorâtulTâlcuiri din Sfânta Scriptură pentru fiecare zi din an, Editura Sophia, București, p. 103)



 

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