Los consejos del padre Jacobo Tsalikis eran siempre bienvenidos en los corazones de los fieles

 

Las energías divinas rebosaban sobre él, razón por la cual sus palabras ejercían una acción benefactora en los corazones que las recibían.

Para los que tenían ojos verdaderos para ver, el padre Jacobo era como la presencia de Dios en la tierra. Para los que tenían un corazón puro, él constituía por completo la revelación de las fuerzas divinas. Las palabras que pronunciaba y las recomendaciones que daba a quienes venían a bscarlo, eran siempre prácticas y simples. Sus palabras tenían una fuerza santa y un gran poder de persuasión. Todos bebíamos de ellas, y sentíamos que nuestros corazones se llenaban con un gran consuelo, como una luz. Ese sentimiento era general y para nada casual. Era un sentimiento que tenía relación con el don y la santidad del stárets. Las energías divinas rebosaban sobre él, razón por la cual sus palabras ejercían una acción benefactora en los corazones que las recibían.

(Traducido de: Stelian PapadopulosFericitul Iacov Țalikis, Starețul Mănăstirii Cuviosului David „Bătrânul”, Editura Evanghelismos, București, 2004, p. 242).