Los daños espirituales del odio entre hermanos

 

Toda guerra es cruenta, especialmente aquella en la que un hermano se alza en contra del otro, colmados de un terrible odio mutuo, sin ninguna intención de volver a la paz.

Toda guerra es cruenta, especialmente aquella en la que un hermano se alza en contra del otro, colmados de un terrible odio mutuo, sin ninguna intención de volver a la paz. Al matar a su hermano Abel, Caín derramó solamente su sangre. Sin embargo, el asesinato spiritual sobrepasa esta primera forma: mientras más cercano es el parentesco, más grave es el asesinato. Porque él mató el cuerpo de su hermano, pero tú atraviesas con una espada el alma del tuyo.

(Traducido de: Sfântul Iov de la PoceaevViața. Cuvinte de învățătură. Acatistul, Editura Cartea Ortodoxă & Sophia, București, 2008, p. 30)