¡No hay nada que temer!
Estas son las palabras que le infunden una fe invencible en el triunfo de la justicia, la libertad y la vida.
“¡No temáis!”
Estas son las palabras que entonces, ahora y hasta el fin de los siglos dan al hombre la fortaleza necesaria para atravesar tiempos y lugares adversos, conquistar montañas y surcar las olas de los mares. Estas son las palabras que le infunden una fe invencible en el triunfo de la justicia, la libertad y la vida.
Desde hace dos mil años, el hombre ha sido liberado del miedo y de la soledad, y ha comenzado a cantar junto con todos sus hermanos: “Dios está con nosotros. ¡Entiéndanlo, naciones, y sométanse, porque Dios está con nosotros!” (Isaías 8, 9).
(Traducido de: Înaltpreasfințitul Iustinian Chira, Cuvintele Părintelui ‒ un ghid al frumuseții lăuntrice, Editura Mega, Cluj-Napoca, 2009, p. 128)
