Palabras de espiritualidad

Para entender la humildad de la Santísima Virgen María

  • Foto: Oana Nechifor

    Foto: Oana Nechifor

En la Purísima Virgen María, todos los dones elevados y espirituales con los que Dios la atavió tuvieron como soporte y fundamento eterno su humilde manera de pensar.

La palabra de la Escritura dice: “El que se humille a sí mismo será enaltecido”. Y San Efrén el Sirio dice: “En un corazón profundo, Dios será exaltado”.

Según el testimonio de uno de los Santos Padres, los más elevados dones se sustentan en la humildad. Así también, en la Santísima Virgen María, todos los dones elevados y espirituales con los que Dios la atavió tuvieron como soporte y fundamento eterno su humilde manera de pensar.

Amados hermanos, para explicar con mayor claridad lo que hemos dicho acerca de la humildad de la Madre de Dios, voy a contarles una historia.

Se cuenta que un famoso escultor realizó, además de otras estatuas dignas de encomio y admiración, una hermosa espiga de trigo de la que colgaba una paloma. Todos quedaban asombrados y maravillados ante aquella bella escultura, pues parecía que en ella el arte no imitaba la naturaleza, sino que incluso la superaba.

Pero había un misterio que nadie podía explicar: ¿cómo podía una espiga tan delicada y frágil soportar el peso de una paloma? La explicación de este misterio, sin embargo, representa y simboliza a la Virgen María. La Santísima Madre del Señor estaba representada aquí por la espiga de trigo, mientras que la paloma era imagen del Espíritu Santo.

La espiga permanecía inclinada por el peso de la paloma, mostrando simbólicamente la gran humildad de la Virgen María, quien se inclinó con profundo amor y humildad cuando el Espíritu Santo descendió sobre ella y la convirtió en morada de Cristo Dios.

(Traducido de: Ne vorbește Părintele Cleopa 8, Ediția a III-a, Ediţie îngrijită de Arhimandrit Ioanichie Bălan, Editura Mănăstirea Sihăstria, Vânători-Neamț,  2010, p. 82)

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