Palabras de espiritualidad

Pasiones y virtudes, extremos opuestos

  • Foto: Stefan Cojocariu

    Foto: Stefan Cojocariu

Las pasiones son malos hábitos; las virtudes son hábitos buenos.

Los pecados que cometemos por costumbre nos parecen ligeros, por graves que estos sean. El pecado que es nuevo para el alma la espanta, y el alma no consentirá fácilmente en cometerlo. Las pasiones son malos hábitos; las virtudes son hábitos buenos.

(Estamos hablando de las pasiones y de las virtudes adquiridas por el hombre mediante la práctica, es decir, la vida. En los escritos de los Santos Padres, en cambio, a veces se llama “pasiones” a las diversas disposiciones de la enfermedad causada en nosotros por la caída en pecado, las distintas formas de la iniquidad común a todos los hombres, pasiones con las que nacemos. Y, por otra parte, se llama “virtudes” a las disposiciones buenas naturales, propias de la naturaleza humana).

(Traducido de: Sfântul Ignatie Briancianinov, Cuvinte către cei care vor să se mântuiască, Traducere de Adrian si Xenia Tănăsescu-Vlas, Editura Sophia, Bucureşti, 2000, p. 46)