Por qué debemos cultivar los buenos pensamientos

 

Tienes que examinarte a ti mismo, analizarte detenidamente y, cuando el enemigo te induzca pensamientos impuros, intentar apartarlos inmediatamente y reemplazarlos con otros, pero virtuosos.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

¿Los buenos pensamientos vienen solos o debemos cultivarlos, padre?

—Debes cultivarlos. Tienes que examinarte a ti mismo, analizarte detenidamente y, cuando el enemigo te induzca pensamientos impuros, intentar apartarlos inmediatamente y reemplazarlos con otros, pero virtuosos. Cuando te esmeres en esta tarea, tu intención será cultivada y se hará buena.

Entonces, Dios, viendo tu buena intención, se apiadará de ti y te ayudará. Y así es como los malos pensamientos ya no tendrán sitio en ti. Se irán y, naturalmente, tendrás solamente buenos pensamientos. Te acostumbrarás al bien, habrá bondad en tu corazón y Cristo vendrá a morar en tu interior.

Sin embargo, esto no es algo que pueda hacerse de un día para otro, sino que se necesita de suficiente tiempo y de un esfuerzo permanente, para que el alma obtenga la corona de la victoria. Y entonces esa guerra cesa para siempre, porque las guerras son manifestaciones del desorden interior, que es explotado por la propaganda del enemigo.

(Traducido de: Cuviosul Paisie Aghioritul, Nevoință duhovnicească, Editura Evanghelismos, București, 2003, p. 62)