¿Por qué siento que nadie me toma en cuenta?

 

Si tuvieras la virtud de la humildad cristiana, nunca pensarías que los demás están obligados a acordarse de ti o a reconocer que mereces estar en su mismo nivel. Si fueras humilde, jamás se te ocurriría pensar que estás de más.

Traducción y adaptación: Jose David Menchu

«Me escribes para contarme que generalmente sientes como si sobraras, como si estuvieras de más, a pesar de que nadie te lo ha dicho. Y me preguntas por qué tienes esa sensación. Bien, cualquier novicio de nuestro monasterio te lo podría responder: “¡Porque no eres tú el primero!”. Si tuvieras la virtud de la humildad cristiana, nunca pensarías que los demás están obligados a acordarse de ti o a reconocer que mereces estar en su mismo nivel. Si fueras humilde, jamás se te ocurriría pensar que estás de más. ¿Cómo librarte de esa idea, que, según dices, te desespera? Acuérdate de las palabras del Señor: “Cargad con Mi yugo y aprended de Mí, que soy afable y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11, 29)».

(Traducido de: Filocalia de la Optina, traducere de Cristea Florentina, Editura Egumenița, Galați, 2009, p. 131)