¿Qué hago con esa persona que me hizo daño?
Sobre todo, no guardes rencor contra nadie. Que la sonrisa no desaparezca de tu rostro, y ofrece tu amor a todos.
Actualmente no es fácil ganarte el corazón del hombre. Por eso, si ves a alguien que te hizo daño, no te muestres ofendido, pero tampoco te le unas, porque podría hacerlo nuevamente. Sobre todo, no guardes rencor contra nadie. Que la sonrisa no desaparezca de tu rostro, y ofrece tu amor a todos.
¿Qué dicen aquellas palabras? “En vuestra paciencia ganaréis vuestras almas”, es decir, “las salvaréis”. Ten paciencia y déjalo ir en paz. Indulgencia… Pero para que seas puesto a prueba, necesitas tener un adversario. Solo entonces la comida se vuelve sabrosa: es decir, le pones sal (la paciencia) y adquiere buen sabor.
(Traducido de: Anastasie Malamas, Ca aurul în topitoare. Viața mucenicească a unui Iov al zilelor noastre, traducere din limba greacă de Ieroschimonah Ștefan Nuțescu, Editura Evanghelismos, București, 2012, p. 30)
